Una de las primeras características que me llamó la atención de las redes wireless y todo lo que alimenta su entorno ha sido la seguridad -
poca seguridad- de las mismas.
Aún recuerdo -
cuando eran una especie por desarrollar- el sonido del
Kismet en el entrando en el radio de acción. Y entonces llegó el
boom. La palabra
WIFI parecía omnipresente y el
wardriving dejó de tener tanta gracia.
Lo mejor es que cuando necesitas señal siempre hay algún
"vecino anónimo" que te ofrece la suya incondicionalmente, sin excusas
}:P.