No debiera tener nada de especial un lugar donde los ordenadores son plantados en racks como hileras de lechugas en un campo. Sin embargo en esos sitios se respira un
'algo' que hace cosquillear el estómago (¿amor? xDD). En
'un datacenter cualquiera' había servidores Dell, HP, IBM... variadas marcas, modelos y colores. En un principio los ventiladores sonaban a *nix y después de cacharrear/observar durante un rato, poco me había equivocado en las predicciones.
La visita ha sido provechosa, hemos plantado una lechuga y siempre se puede aprender algo de quien está acostumbrado a esa tarea. Después de regarla, cerramos el invernadero y espero no tener que volver hasta dentro de mucho mucho tiempo, porque la envidia es una mala consejera.
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