Quique Setién
De todos es sabido que uno de los hobbies que más tiempo me ocupa tanto activa como pasivamente es el fútbol. Y este año he vivido una nueva e increíble experiencia como aficionado: El Club Deportivo Lugo.
No voy a ser hipócrita, no soy de los que tiene el carnet de socio desde pequeño, ni de los que viajaba con el equipo, ni de los que sufría activamente el pozo de la tercera división. Obviamente que, como lucense, desde pequeño me fijaba en los resultados y en los resúmenes de los partidos del equipo pero nunca he sentido tanto los colores como este año.