Mi primer ordenador
Después de un par de años intentando convencer a mis padres que mi edad era apta para matar marcianos con un 'palo digital', a los 11 decidieron regalar el que sería mi primer ordenador. Un mediodía como otro cualquiera volvía del colegio, bajé del autobús en la esquina y al cruzar la calle ví sospechosamente a mis padres y los dueños de la tienda contigua a mi portal charlando amistosamente. Algo se estaba cocía a mis espaldas.