Lo mejor sería ni pensar ni escribir demasiado, dejar pasar el día -
o intervalo de tiempo establecido, en su defecto- e intentar recuperar aliento. Aunque mi lado rebelde pide explicaciones a
R por la pésima calidad de su conexión, donde dije
2Mbps ahora digo
200Kbps. Explicaciones a servidores que se rompen incomprensiblemente, compañías que no se resignan a perder clientes, lesiones acumuladas de un mismo color, estupideces múltiples de la prensa local...
Y para más asedio las obligaciones aprietan fuerte, sin miramientos. Todavía no hemos pasado el ecuador de la semana y estoy deseando el viernes como agua de mayo. Mientras llega intentaré buscar la fórmula para hacer de tripas corazón.