Un juego más para enmarcar en el contexto de
cenas divertidas entre amigos. El primer paso -
y más importante- está en la elección del restaurante y sus tapas de pimientos de Padrón:
- Pide al menos 2 raciones de pimientos de Padrón (dependiendo del número de comensales la cantidad puede variar).
- Asegúrate que la mayor parte de los pimientos sean de los rabiosos (preguntar al camarero suele ser la clave).
- Ofrece un pimiento a cada uno de los comensales.
- A la cuenta de tres el alimento en cuestión -suspendido por el rabo de los dedos índice y pulgar- debe ingerirse en su totalidad (dejando a elección del comensal la ingesta o no del apéndice del mismo).
- Ofrecer pan y/o agua -hay varias teorías- mientras se burla -tímidamente, el próximo puedes ser tú- uno de aquellos comensales cuyo color facial ha cambiado de tonalidad.
Lo hemos bautizado como
ruleta rusa de pimientos de Padrón, sin grandes calentones de cabeza. Con 4 ó 5 rondas se asegura una buena velada... ¡garantizado!.