Ayer por la noche la temperatura auguraba un blanco amanecer y no ha defraudado, desde niño no recuerdo una nevada como la de esta mañana en Lugo, ahí os dejo alguna foto que pude sacar con el móvil mientras resbalaba por las calles:
Pena que no siga nevando, porque entre que tengo la tarde libre y el blanco panorama podría ser un muy buen bautizo para mi regalo de Reyes. Pero no perdamos la esperanza.